sábado, 11 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Si hay Deseo hay Milagro
Un forastero llegó un día a un
pueblo. Nadie quiso recibir al desconocido hasta que una mujer le
ofreció algo para comer y un vaso de leche. Pasaron los años y esa mujer
se enfermó del corazón. En un hospital la operaron y salió todo bien.
La mujer no tenía dinero ni una obra social que se hiciera cargo del costo de la operación. Pero al recibir la factura, leyó: “La operación fue exitosa, felicitaciones. El costo ya fue pagado, hace 22 años, con un plato de comida y un vaso de leche”.
Esta señora tuvo el deseo de ayudar a ese joven, y por esa actitud recibió una bendición inesperada, un verdadero milagro.
Había una mujer conocida como la
Sunamita, ella vivía en una ciudad llamada Sunem, que estaba en el
camino entre Samaria y Carmel, un camino que Eliseo el profeta
frecuentaba. Ella era una mujer importante, no tenía necesidades
económicas, y también tenía un corazón sensible, porque siempre invitaba
a comer a su casa al profeta, ella veía en él algo especial, percibía
que era un ungido de Dios. Por eso se sentía complacida al recibirlo en
su casa. Y un día le pidió al marido que le construyese a Eliseo un
lugar para que cuando pasara por allí, no sólo se quedase a comer sino
también pudiera descansar cómodamente. Le dijo a su esposo: “pongamos
allí la cama, la mesa, la silla y el candelero…” o sea ella quería que a
la habitación no le faltase nada, era detallista. Ante tanta solicitud,
Eliseo mandó a su criado que le pregunte en qué podrían bendecirla, le
ofreció sus servicios en la corte del rey; pero ella no quiso pedirle
nada, solamente respondió que lo pasaba suficientemente bien en medio de
su pueblo. Fue una respuesta un tanto orgullosa, ya que ella tenía
deseos profundos en su corazón, sin embargo, no se los quiso descubrir
al profeta. Esto me hace pensar que cualquiera de nosotros, podemos
reconocer en otros siervos la unción, pero jamás nos acercaríamos a que
oren por nosotros o a pedirles algo especial. No hay que luchar
con las conexiones divinas; Si estamos en una posición en la cual
necesitamos de la asistencia divina, hay que clamar al Señor para que
nos envíe a alguien que nos ayude. Podría haber personas en nuestra vida
que están dispuestas a traer sanidad y liberación para nosotros. Sin
embargo, debemos estar dispuestos a someternos, como lo hizo Saulo (el
apóstol Pablo), al ministerio de otras personas.
El criado
de Eliseo sabía que la mujer no tenía hijos y que el marido era ya
anciano, así que se lo dijo al profeta. Entonces Eliseo la mandó a
llamar y le dijo que al año siguiente tendría un hijo. La mujer le
contestó: “no te burles de tu sierva” fíjense cómo se contradecía esta
mujer, ella podía discernir que Eliseo era un obrador de milagros,
porque su fama se conocía por todos lados, pero cuando le tocó a ella
mostrar fe, sencillamente “no puede creer en un milagro para ella”.
Quizás te estés identificando con esta
mujer, quizás sos de las que oran por todos y tenés fe para pedir por
otros, pero cuando de vos se trata, empezás a dudar… Hoy te desafío a
que ores por vos y le pidas a Dios un milagro para tu vida!
No niegues la realidad, pero no
la aceptes como herencia final, hoy estás bien, pero en Dios, mañana
estarás mejor, somos como la luz de la aurora, pequeña al comienzo, pero
la luz crece hasta que el día es perfecto, hoy estás mal, pero mañana
estarás bendecida.
Así fue que la sunamita al año abrazó a
su hijito. Y pudo disfrutar de la dicha de ser mamá. Y el niño creció,
sin embargo un día tuvo un fuerte dolor de cabeza, probablemente una
insolación y murió en los brazos de su madre. Y ante tan dolorosa
situación, ella lo tomó en sus brazos y lo acostó sobre la cama donde
dormía Eliseo. Le pidió a su esposo que pusiera a su disposición algunos
criados y una de las asnas, pero no le descubrió a su marido nada de lo
que estaba pasando. Cuando llegó donde estaba el profeta se echó a sus
pies y le dijo: “¿pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo que no te
burlases de mí?, o sea ella en su mente no había cambiado! Seguía
pensando que “ella no era digna de un milagro”, habló “como si Dios se
hubiera equivocado en haberle dado un hijo”. Luego le pidió a Eliseo que
fuera con ella y fue así que el profeta entró a la pieza, cerró la
puerta y oró a Dios. Se tendió sobre el niño y el cuerpo del niño entró en calor, hasta que volvió a la vida.
Acá vemos un segundo milagro que sucedió en la vida de esta mujer, fue la segunda oportunidad que tuvo Para Creer en los milagros
de Dios… Por supuesto que nadie es tan fuerte como para soportar
ciertas situaciones, pero acá hay una gran enseñanza hay que luchar con
el momento, no con la duda. A las circunstancias las tengo que
enfrentar, pero a la duda la tengo que sacar de raíz con una promesa de
Dios.
Cuando tu mente te dice: “no lo
vas a lograr”, vos le decís “esa es la segunda palabra; porque la
primera me la dijo Papá: te bendeciré y serás de bendición,”
Cuando te diga: “no lo vas a alcanzar”, esa es la segunda palabra; porque la primera dice: “todo lo que hagas te saldrá bien, y yo no me muevo por la segunda; yo me muevo por lo primero que Dios me habló. Y Dios me dijo que: “todo, todo, todo me saldrá bien.” Y también me dijo que si me dio a Su Hijo, ¡cómo no me dará con él también todas las cosas!
Autora: Silvia Truffa
jueves, 2 de febrero de 2012
El arcángel Miguel ¿Quién es el arcángel Miguel y qué significa?
El arcángel Miguel es el más conocido de los arcángeles.
Es también el más invocado, al que más se le reza y al que más personas
le piden ayuda. Esto se debe a su papel de guerrero espiritual.
Las cuatro labores del arcángel Miguel
El arcángel Miguel es, ante todo, el enemigo de Satanás. También es el ángel de la muerte ya que se dice que le ofrece a las almas la oportunidad de redimirse antes de morir. Su tercera labor es la de pesar las almas en una balanza perfecta en el día del Juicio Final. Es también el guardián de la Iglesia universal.El arcángel Miguel en las escrituras
El nombre del arcángel Miguel significa “Quién como Dios”. En las escrituras de las religiones abrahámicas, el arcángel Miguel es conocido como el líder de los ejércitos de ángeles. Es el “Jefe de los Ejércitos de Dios” en las religiones judía, islámica y cristiana. Según 1° Tesalonicenses 4, 16, tocará la trompeta el día del arrebatamiento. Su nombre se menciona tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento de la Biblia.Atributos del arcángel Miguel
Debido estas referencias religiosas, al arcángel Miguel se le representa con armadura de guerrero o de soldado centurión. La imagen más frecuente lo muestra como el conquistador de Satanás, con el talón sobre la cabeza del ángel caído. Casi siempre lleva una espada o una lanza con que vencer a su enemigo. Puede también llevar una balanza, llaves o cadenas en las manos, y un manto.
Los atributos del arcángel Miguel se refieren a su papel de justiciero, protector de los inocentes y juez de la maldad.
Simbolismo del arcángel Miguel
La imagen del arcángel Miguel se basa literalmente en los versos bíblicos, como el libro de Josué, que lo menciona como "Capitán de los Ejércitos del Señor" (Josué 5:13-15). Sin embargo, tiene también otro nivel de significado que refleja la condición y necesidad humanas. Cada atributo del arcángel Miguel posee un simbolismo esencial para comprender su papel en la vida del ser humano.- La imagen de un guerrero representa la defensa contra las fuerzas del mal y la oscuridad que asechan al ser humano, como la ignorancia, la inconciencia y la esclavitud a los apegos materiales y emocionales.
- Su título "Príncipe de la Luz" representa la iluminación del camino del ser humano para liberarlo de la oscuridad del miedo.
- Su coraza significa la fuerza de voluntad para enfrentarse a los desafíos de la vida. Representa también la fe y la seguridad en el bien.
- El casco significa invisibilidad, invulnerabilidad y potencia. Protege los pensamientos de la negatividad.
- El escudo representa el universo. Es la protección que le dice a su adversario que no puede vencer al amor.
- La espada representa la luz que da la fuerza espiritual. Con esta fuerza se establecen la paz y la justicia divinas. También la espada significa el arma de la verdad. Con ella se rompe el velo que crea la ignorancia.
- La balanza significa la justicia, el equilibrio y el orden. En la balanza cuelgan las acciones buenas y malas, equilibradas por el amor y la bondad que redimen el alma humana.
- Cuando lleva llaves, éstas representan el poder para abrir la puerta de los cielos a las almas que por medio de sus acciones, pensamientos y sentimientos se han ganado la entrada.
- Las cadenas representan su poder para romper las ataduras que esclavizan al ser humano mediante los vicios y apegos.
- El manto representa protección y el poder de habitar el espacio donde conviven los seres positivos y los negativos. Con él protege a los seres humanos de las vibraciones negativas de los seres malignos.
sábado, 28 de enero de 2012
UNA ORACION MUY PODEROSA
“En el momento de la prueba, debajo de ti encuentro mi refugio, glorioso San Miguel e invoco tu ayuda… (Intención). Con tu poderosa intercesión presenta a Dios mi súplica y obtenme la Gracia necesaria para la salvación de mi alma. Defiéndeme de todo mal y guíame por el camino del amor y de la paz. San Miguel: ilumíname. San Miguel: protégeme. San Miguel: defiéndeme. Amén. Gloria al Padre… (tres veces)”
miércoles, 25 de enero de 2012
ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCANGEL
ORACION A SAN MIGUEL ARCANGEL.
(NOMBRE QUE SIGNIFICA "QUIEN ES COMO
DIOS")
¡Oh, glorioso Arcàngel San Miguel,
prìncipe y caudillo de los ejèrcitos celestiales,
guardiàn de la Iglesia y defensor de las almas, terror y
espanto de los infernales espìritus!
Humildemente te rogamos que nos ampare
tu favor, tu fortaleza nos defienda y tu virtud nos
esfuerce entodos los dìas de nuestra vida y
especialmente en el trance de la muerte, para que,
defendidos por tu poder del infernal dragòn y de todas
sus acechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos
presentados a tì libres de toda culpa, ante la Divina
Majestad.
¡Oh, glorioso prìncipe San Miguel!,
auèrdate de rogar por nosotros al Hijo de Dios, ahora y
siempre. Para que seamos dignos de sus promesas.
Amèn.
ORACIONES A MIGUEL ARCANGEL (1)
ORACION
Amantísimo Miguel,
Señor de la Espada, tú que custodias nuestros corazones, aparta de
nosotros todo el mal, corta nuestros apegos incoherentes, de tal forma
que estando limpios y libres de nuestra pequeña mente podamos percibir
el Amor Inmenso de la Gran Mente Infinita de Dios y podamos así alinear
nuestra pequeña voluntad con la Voluntad de Dios para vivir sumergidos
en Él.
Glorioso Príncipe Miguel otórganos el valor y el coraje para cumplir y hacer cumplir la Ley del Amado. Que así sea.
ORACION
Amado Miguel, Príncipe
de la Luz, desde tu espacio al lado del Creador, materializa en tu
Espada Luminosa la Fuerza del Amor como fundamento a las acciones
justas. Que la Liberación, la Gracia, la Verdad y la Gloria estén con
nosotros Amen.
DECRETO
(Oración especial para invocar la ayuda y la protección del Arcángel San Miguel)
Debe repetirse tres veces como mínimo, y luego en múltiplos de tres.
SAN MIGUEL ADELANTE ¡ SAN MIGUEL ATRÁS ¡
SAN MIGUEL A MI DERECHA ¡ SAN MIGUEL A MI IZQUIERDA ¡
SAN MIGUEL ABAJO ¡ SAN MIGUEL ARRIBA ¡
SAN MIGUEL DENTRO DE MI.
AMADO MIGUEL , VEN A MI EN UNA ESFERA PROTECTORA DE LUZ
AQUÍ Y AHORA!
FIAT:
(Oración o jaculatoria para repetir rápidamente cuando le queremos invocar.)
MIGUEL ARCANGEL, AYÚDAME, AYÚDAME, AYÚDAME ¡
AMADO MIGUEL, PROTÉGEME, PROTÉGEME, PROTÉGEME ¡
(Oración especial para invocar la ayuda y la protección del Arcángel San Miguel)
Debe repetirse tres veces como mínimo, y luego en múltiplos de tres.
SAN MIGUEL ADELANTE ¡ SAN MIGUEL ATRÁS ¡
SAN MIGUEL A MI DERECHA ¡ SAN MIGUEL A MI IZQUIERDA ¡
SAN MIGUEL ABAJO ¡ SAN MIGUEL ARRIBA ¡
SAN MIGUEL DENTRO DE MI.
AMADO MIGUEL , VEN A MI EN UNA ESFERA PROTECTORA DE LUZ
AQUÍ Y AHORA!
FIAT:
(Oración o jaculatoria para repetir rápidamente cuando le queremos invocar.)
MIGUEL ARCANGEL, AYÚDAME, AYÚDAME, AYÚDAME ¡
AMADO MIGUEL, PROTÉGEME, PROTÉGEME, PROTÉGEME ¡
A MIGUEL ARCANGEL
Ángel De Luz que
custodias las Puertas Sagradas del cielo, que pesas con tu balanza la
Justicia, que partes con tu espada las tinieblas, préstame los poderes
que tu tienes para defenderme en la vida, de los espíritus o invisibles
que mal quieran contra mi, contra mi casa o contra mis seres queridos. Amén.
ORACION
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y
acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él Su Poder, es
nuestra humilde súplica. Y tú, oh! Príncipe de la Milicia Celestial, con
el Poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a
los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de
las almas.
Amén.
PARA COMENZAR EL DIA
Amado Miguel
Arcángel, mi buen protector, al amanecer preséntame ante mis ojos todas
las ocasiones para obrar el bien, que el nuevo día me depara y no
permitas que las menosprecie. Despierta mi actividad espiritual y
dirígela hacia aquellos a quienes pueda colaborar. Que mi voluntad
secundada por tu gracia, produzca todos los días obras dignas de la
eterna felicidad .
Amado Arcángel Miguel ¡TE AMO, TE BENDIGO Y TE DOY GRACIAS POR TU GRAN SERVICIO HACIA MI Y HACIA TODA LA HUMANIDAD DE TANTOS SIGLOS!
Envía Tus Ángeles de Protección para que me envuelvan a mí y a mis seres queridos, así como a todos los seres constructivos que hay sobre la Tierra. Libéranos de los pensamientos y sentimientos que no se ajustan al Concepto Inmaculado de Dios para nosotros. Te doy gracias.
Contra lo negativo
Así sea y será
Repite la afirmación tres o más veces.
ORACION
Amado Arcángel Miguel ¡TE AMO, TE BENDIGO Y TE DOY GRACIAS POR TU GRAN SERVICIO HACIA MI Y HACIA TODA LA HUMANIDAD DE TANTOS SIGLOS!
Envía Tus Ángeles de Protección para que me envuelvan a mí y a mis seres queridos, así como a todos los seres constructivos que hay sobre la Tierra. Libéranos de los pensamientos y sentimientos que no se ajustan al Concepto Inmaculado de Dios para nosotros. Te doy gracias.
Amén.
ORACION
Yo te invoco, Amado Miguel, para que alejes de mi
casa toda vibración negativa y apartes de mi, toda tentación maligna.
Protégeme Miguel, de toda violencia exterior de todo abuso de poder, a
mi y a los míos. Yo te agradezco Miguel, ¡Ángel Custodio!
domingo, 22 de enero de 2012
NOVENA A SAN MIGUEL ARCANGEL
DÍA PRIMERO
ORACIÓN (del día)
Dios
y Señor de los ángeles, a quienes encomiendas la guarda de los hombres:
ofrezco los merecimientos de estos soberanos espíritus y los del
Príncipe de los ángeles, San Miguel, que por sí, y por medio de sus
ministros, guarda la naturaleza humana, que me guardes de todo pecado,
me concedas una pureza angélica y otorgues lo que pido en esta Novena, a
mayor honra y gloria vuestra.
Aquí
rezará nueve veces el Padre Nuestro y Ave María, en honra de los nueve
coros de los Ángeles, y de su príncipe San Miguel; después la oración
siguiente.
ORACIÓN
Gloriosísimo
Príncipe de la Corte del Cielo. Excelentísimo Arcángel San Miguel, gran
primer Ministro de Dios, amigo de Jesucristo, y muy favorecido de su
Santísima Madre, defensor de la Iglesia y abogado de los hombres: pues
tanto favorecéis a vuestros devotos, haced que yo os sepa amar y servir,
y alcanzadme del Señor lo que deseo y pido en esta Novena, a mayor
honra y gloria suya y provecho de mi alma.
Aquí,
con la mayor confianza y devoción que se pudiere, pedirá cada uno al
santo Arcángel la gracia o favor que desee alcanzar en la novena.
ORACIÓN
Omnipotente
y sempiterno Dios; que por Tu suma clemencia nombraste, para la salud
de los hombres, al gloriosísimo San Miguel Arcángel Príncipe de tu
Iglesia concédenos, que por su intercesión y eficaz auxilio merezcamos
ahora ser defendidos de todos nuestros enemigos, en la hora de nuestra
muerte seamos libres, y presentados benignamente ante el trono de tu
Majestad excelsa. Amén.
DÍA SEGUNDO
Este
día, como todos los demás siguientes de la Novena, se ha de hacer y
decir lo mismo que en el primero, variando sólo la oración del coro
angélico, que le corresponde a cada día.
Dios y Señor de los Arcángeles, a quien encomiendas los negocios gravísimos de vuestra gloria; por tales merecimientos gravísimos de vuestra gloria: ofrezco los merecimientos de estos nobilísimos espíritus y los de San Miguel Arcángel, que defendió vuestra honra y gloria contra Lucifer y sus ángeles, para que yo busque en todas las cosas vuestra mayor honra y gloria y me des lo que pido en esta novena. Amen.
DÍA TERCERO
Dios y Señor de los Principados
a quienes encomendáis la guarda de los reinos, ofrezco los
merecimientos de estos excelentísimos espíritus y los del príncipe de la
Milicia Celestial, San Miguel, guarda mayor de todos los reinos
cristianos, para que guardes mis sentimientos y potencias de todo
desorden y desobediencia a vuestras leyes divinas y me concedas lo que
pido en esta novena, a mayor honra y gloria. Amén.
DÍA CUARTO
Dios y Señor de las Potestades,
quienes tienen especial poder para refrenar los demonios; ofrezco los
merecimientos de estos poderosísimos espíritus y los de vuestro siervo,
San Miguel Arcángel, que alcanzó sobre los demonios la mayor victoria y
con la misma facilidad pelea continuamente contra ellos, en favor de los
hombres, para que me defiendes de todas las tentaciones del mundo, del
demonio y de la carne y me des lo que pido en esta novena, a mayor honra
y gloria vuestra. Amén.
DÍA QUINTO
Dios y Señor de las Virtudes,
por las cuales haces milagros propios de vuestro soberano poder,
gobernando la naturaleza, para que os sirva a vuestra gloria: ofrezco
los merecimientos de estos prodigiosos espíritus y los de San Miguel,
principal instrumento de todas las maravillas que se hacen en el mundo,
para que me concedas, que vencidas las malas inclinaciones de mi
corrompida naturaleza, conserve y aumente vuestra gracia y consiga lo
que pido en esta novena, a mayor honra y gloria vuestra. Amén.
DÍA SEXTO
Dios y Señor de las Dominaciones,
las que presiden a los coros inferiores y son ministros de vuestra
providencia, os ofrezco los merecimientos de estos eminentísimos
espíritus y los de vuestro primer ministro San Miguel, para que me
concedas perfecto señorío sobre mis pasiones y perfecta obediencia a
todos mis superiores y la gracia que pido en esta novena, a mayor honra y
gloria vuestra. Amén.
DÍA SÉPTIMO
Dios y Señor de los Tronos,
en quienes descansas, como en el trono de vuestra gloria y os sientas
como en tribunal de justicia: ofrezco los merecimientos de estos
altísimos espíritus y los de San Miguel Arcángel, trono de vuestra
grandeza y ministro supremo de justicia, para que concedas, que yo me
juzgue a mí mismo con rigor, para ser después juzgado con piedad y
consiga lo que pido en esta novena, a mayor honra y gloria vuestra.
Amén.
DÍA OCTAVO
Dios y Señor de los Querubines
que están adornados de perfectísimas sabidurías: ofrezco los
merecimientos de estos sapientísimos espíritus y los de San Miguel,
príncipe de los sabios del cielo, por quien enseñas a vuestra Iglesia
las verdades que necesita saber para que me enseñe a temerte y amarte,
que es la mayor sabiduría y que me concedas lo que pido en esta novena, a
mayor honra y gloria vuestra. Amén.
DÍA NOVENO
Dios y Señor de los Serafines
que se abrazan a vuestro amor: ofrezco los merecimientos de estos
ardentísimos espíritus y los de vuestro amado y amante San Miguel, para
que yo os ame, único Dios y Señor mío, sobre todas las cosas, con toda
el alma, con todo el corazón y con todas las fuerzas; y para que me
concedas lo que pido en esta novena, a mayor honra y gloria vuestra.
Amén.
ORACIÓN
¡Oh
soberano Arcángel! ¡Oh excelente príncipe de la corte del cielo! ¡Quién
no os será muy devoto desde hoy, si así favorecéis a vuestros devotos?
¡Quién no os servirá con mucho cuidado, si de esta manera pagas los
servicios que os hacen? Mas para que yo os ame, basta saber el amor que
me tienes al que no puedo corresponder, con igual amor. Pero ya que con
obras no puedo responder a tantas mercedes, recibe mis palabras y
afectos. Gracias te doy, ¡oh excelso y sublime espíritu!, porque
defendisteis la honra y gloria de mi Señor Jesucristo y por todos los
servicios que en toda la vida le hicisteis a Él y a su Santísima Madre.
Gracias
os doy por el ángel que has destinado para mi guarda y por los otros
beneficios generales y particulares que por vos o por medio de vuestros
ángeles me has hecho, los cuales no conozco bastante en esta vida, ni
los puedo dignamente agradecer y por eso pido y suplico al ángel de mi
guarda, que en mi nombre te los agradezca y juntamente los que has hecho
a toda la naturaleza humana; y principalmente a la Santa Iglesia, de
que yo soy miembro. Yo me gozo de todos los privilegios, gracias,
prerrogativas, dignidades y dones naturales y sobrenaturales con que el
Señor te ha honrado y enriquecido y doy al Señor eternas gracias por
ellos, porque así quiso exaltarte y hacerte su privado y favorecido
entre todos los ángeles.
Defiéndeme,
¡oh valerosísimo capitán de los ejércitos de Dios! Envía en mi socorro
vuestros soldados, para que me defiendan de los demonios y no me rindan a
sus combates y tentaciones. Manda vuestros ángeles que me guíen para no
andar errado; que me alumbren para que no camine ciego y que pongan sus
manos para que no tropiecen mis pies en el camino peligroso, de esta
vida. Asistid con vuestros ángeles, a mi muerte y alcanzadme del Señor
contrición verdadera de mis culpas, para que presentada por vuestras
manos ante el trono de la Santísima Trinidad, entra en posesión de la
gloria, donde alabe al Señor para siempre dar perpetuas gracias de haber
conseguido con vuestra intercesión la bienaventuranza. Amén.
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